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Los principios de la restauración:
¡Para mi la restauración significa conservar en la
medida de lo posible lo existente!
Por lo tanto prefiero métodos de trabajo que conserven
la esencia (es decir trabajo manual). Renuncio al empleo
de maquinaria, considerándolo un método brutal, para
rebajar afilando los pulidos antiguos y los chapados.
Si es necesario quitar una superficie o un pulido
antiguos, por el impacto del daño, aplicamos un método
manual especial de rebajado húmedo (sin pérdidas de la
esencia) para reconstruir una nueva superficie a
continuación.
Aplicamos únicamente disolventes suaves o aceites
especiales desecantes de árbol – o vegetales si se desea
obtener colores más vivos.
No obstante, en muchos casos sólo se trata de regenerar
y abrillantar los pulidos antiguos con su pátina hermosa,
formada por los diferentes usos durante muchos decenios,
una vez repegados con cola los trozos sueltos y añadidas
las piezas que falten.
Muchas veces es difícil para el cliente aceptar una
vieja mancha de tinta en la superficie del escritorio o
una grieta superficial. No sería adecuado quitar la
mancha afilando a viva fuerza o aplicar un chapado
completamente nuevo.
Con el empleo de disolventes suaves y el trabajo
mecánico manual esmerado, conseguimos en gran medida
evitar la molestia de la mancha. Al reintegrar piezas
con vetas y pátina adecuadas en las lagunas del chapado,
pulirlas posteriormente, o dar pátina otra vez, la
mayoría de los daños resultan prácticamente invisibles.
Nuestro inventario de muebles antiguos irreparables
crece constantemente y es muy importante para nuestro
trabajo profesional. Este almacén de repuestos nos
ofrece las piezas de muebles, chapados o maderas macizas
correspondientes, con la estructura y la pátina formadas
durante muchos años, que necesitamos para la
restauración profesional adecuada. Las lagunas de
materia grandes así como posibles elementos
constructivos o de adorno dañados en tal medida que no
se pueden preservar son reconstruidos por mí según el
original con las maderas y los chapados antiguos
disponibles e reintegrados cuidadosamente en la parte
existente del mueble, imitando la estructura, el color y
la pátina del original. Pero siempre seguimos nuestro
principio: sustituyendo única y exclusivamente el
material antiguo que no se puede preservar o que por
razones estéticas o constructivas es necesario para
obtener el resultado deseado.
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